Senderos de Puentes de Amaya

Datos básicos de la ruta:

Distancia: 
9,9 km
Tiempo estimado: 
2 horas
Desnivel acumulado: 
300 metros
Dificultad: 
Baja/Media
Relieve del sendero de Puentes de Amaya

Despoblado desde mediados de los años sesenta, hoy sin ninguna casa en pie, este pueblo solo posee un montón de ruinas apenas perceptibles por la salvaje vegetación que lo envuelve.

No obstante, la belleza del enclave en el que se sitúa, hace que el sendero de Puentes de Amaya tenga un especial atractivo.

ITINERARIO

La forma más sencilla de adentrarse en el sendero e iniciar la ruta es salir del punto de acogida BTT de la localidad de Amaya, donde siguiendo correctamente las señales, el recorrido abandona el caserío en dirección al paraje de Las Herradas, en la base de Peña Castillo.

El camino asciende de forma tendida por una pista de arena blanca. A ambos lados aparecen las flechas direccionales y las características marcas de pintura banca y amarilla que indican el camino correcto. Esta zona en el pasado estuvo cubierta de agua, motivo por el cual hoy en día no es difícil encontrar restos de almejas y ostras fosilizadas.

Transcurridos unos cientos de metros, una señal indica que el itinerario gira a la izquierda y abandona la pista, dirigiendo al caminante hacia el bello paraje de la Serna.

La encina se convierte en la especie principal de este tramo del recorrido, salpicando de color verde las rojas arcillas de la zona y las doradas fincas de cultivo.

No será extraño observar algún corzo paciendo en los bordes del bosque si se camina sin hacer ruido, o ver torcaces y azores posados sobre las matas de carrasca.

El sendero comienza a descender suavemente y las encinas dan paso a un joven pinar de repoblación. El pino laricio o negral como se le conoce en la zona, da cobijo a un amplio abanico de especies como quejigos, encinas y jaras, que aprovechan los claros del bosque para buscar la luz. Otras, como la gayuba, son capaces de sobrevivir tanto en zonas de sol como de sombra, convirtiéndose en un eficiente medio para combatir la erosión y la degradación del suelo.

Siguiendo por el único camino existente, se llega a la bifurcación, una flecha direccional indica que hay que continuar por el ramal de la izquierda. A partir de aquí se une al recorrido un sendero de bicicletas de montaña, por lo que no será extraña la presencia de ciclistas en esta parte del trazado.

En apenas trescientos metros, el sendero llega a un cruce, a mano derecha aparece el despoblado de Puentes de Amaya, que da nombre a la marcha, no obstante, el recorrido continúa por el camino de la izquierda.

Llegados a esta zona el ondulado paisaje se encuentra dominado por los campos de cultivo, que en función de la época del año en que se pase muestran un colorido diferente.

Un camino de concentración dirigirá al caminante hasta una bifurcación con tres posibilidades. La señalización indica que hay que tomar la salida de la izquierda, en dirección oeste.

Por el llamado camino de la Pedrera, el sendero retorna al punto de origen, se acaba la ruta, pero queda el recuerdo de un paisaje donde la diversidad y contraste han permitido al visitante disfrutar de la naturaleza y la riqueza vegetal de las tierras de Amaya.

Servicios Turísticos

Arte y Cultura

Olmillos de Sasamón (Sasamón)
Valtierra de Pisuerga (Melgar de Fernamental)

Ocio

Melgar de Fernamental
Melgar de Fernamental