Sendero de las Lastras

Datos básicos de la ruta:

Distancia: 
13,7 km
Tiempo estimado: 
3 horas
Desnivel acumulado: 
270 metros
Dificultad: 
Media
Relieve del sendero de Las Lastras

En la Edad del Hierro hubo gran actividad humana en torno al Castro del Perul, un enclave privilegiado dado que es un lugar fácil de defender y cercano a los Castros de Peña Amaya, Ulaña y Valdecastro. En tiempos más recientes Coculina ha sido paso obligado para las mercancías del norte, como las frutas de Sedano o la sal de Poza, que se dirigían a las ferias de Villadiego, donde también se comercializaban productos de la zona: terneros, corderos, cereales, queso, etc.

ITINERARIO

La forma más sencilla de adentrarse en el sendero e iniciar la ruta es salir del panel interpretativo que se encuentra junto a la carretera. El sendero asciende de forma tendida por el camino de Fuencivil, una pista de arena blanca, resultado de que esta zona estuvo durante el pasado cubierta por el mar. A ambos lados del camino aparecen las flechas direccionales y las características marcas de pintura blanca y amarilla que indican el camino correcto.

Transcurridos unos cientos de metros una señal indica que el itinerario gira a la izquierda y abandona la pista, dirigiendo al caminante hacia el arroyo de la Diusa. La ruta avanza paralela al arroyo en dirección a Quintanilla de la Presa. La existencia permanente de agua, bien superficial o en forma de acuíferos subterráneos, hace que la zona esté cubierta por un espeso bosquete de ribera, donde los sauces cenicientos o sargas, y los sauces blancos o mimbreras, son las especies predominantes en el paisaje.

En las primeras y en las últimas horas del día no será extraño observar algún corzo paciendo en los bordes del camino, o ver torcaces y azores posados sobre las matas de encinas y carrascas que salpican las laderas.

El sendero asciende suavemente antes de llegar a Quintanilla de la Presa. Un antiguo y deteriorado potro de errar recibe al caminante bajo la sombra de unos viejos chopos negros.

Quintanilla de la Presa esconde en sus calles las huellas de un rico pasado, representado por la Iglesia de Santa Columba y por algunas casas que aún hoy conservan los blasones de sus fachadas.

En sendero deja atrás la localidad para dirigirse hacia el Camino Real, que atraviesa los páramos de La Aceña y Valdeleña antes de llegar a Brullés. Ante el visitante se abre una gran extensión de terreno ocupada por campos de cereal, pequeños matorrales y algunas repoblaciones de pino laricio que sobreviven como pueden a las duras condiciones de la zona.

Este áspero escenario es, sin embargo, un magnífico lugar para ornitólogos y amantes de la naturaleza, puesto que alberga una innumerable cantidad de especies de aves que necesitan de este tipo de ecosistemas para vivir. Pardillos, cogujadas, alondras, calandrias, perdices y collalbas encuentran en esta zona un lugar ideal para criar.

El camino atraviesa la localidad de Brullés y toma un camino que asciende hacia el páramo de las Lonsillas. La subida es suave y tendida, pero se hace algo dura debido a que se mantiene la pendiente durante tres kilómetros. El sendero alcanza lo alto del páramo y se encuentra con un bonito pinar de repoblación. Una flecha de dirección indica que la ruta se interna en el pinar, a partir de aquí hay que estar atento a las marcas de los árboles, pues durante doscientos metros el sendero se pierde un poco bajo la copa de los pinos.

El recorrido llega a la carretera, gira a la derecha y avanza por el asfalto cincuenta metros antes de desviarse hacia la izquierda por el primer camino que aparece.

Llegados a esta zona, el ondulado paisaje se encuentra dominado por los campos de cultivo, que en función de la época del año en que se pase muestran un colorido diferente.

Un camino de concentración dirigirá al caminante entre las fincas de cultivo y los pequeños bosquetes de encinas y quejidos hasta el paisaje de Las Lastras, que da nombre al recorrido.

Desde aquí, y tras un rápido descenso, el sendero retorna al punto de origen, se acaba la ruta, pero queda el recuerdo de un paisaje donde la diversidad y el contraste han permitido al visitante disfrutar de la naturaleza y la riqueza vegetal que esconde esta zona.

Servicios Turísticos

Melgar de Fernamental
Olmillos de Sasamón (Sasamón)
Melgar de Fernamental